África, donde la guerra y el hambre, como en todo el mundo, las causa EEUU

En Somalia, Yemen, Nigeria y Sudán del Sur, millones de personas, en su mayoría niños, están muriendo de hambre, no por la sequía, como denuncia la ONU al pedir ayuda para salvarlos de esa plaga, sino por culpa de la pandemia que son las guerras que EEUU desata desde que nació como Estado, exterminando, primero al pueblo originario en su territorio y asolar después a los del resto del planeta
Todos los conflictos bélicos los genera en el marco de su proyecto de conquistar el mundo, para lo cual busca adueñarse de las recursos naturales indispensables para el desarrollo de la industria y el comercio que aseguren la preservación del consumismo, razón de su existencia; del petróleo que movilicen su maquinaria bélica y de los minerales estratégicos para el desarrollo tecnológico.
De allí que, tras perder el dominio que mantuvo sobre América Latina y el Caribe tras la ola de rebelión de sus pueblos, que de la mano de líderes progresistas y revolucionarios como Fidel en Cuba; Chávez en Venezuela; Evo en Bolivia; Ortega en Nicaragua, Lula y Dilma en Brasil; Néstor y Cristina en Argentina; Correa en Ecuador, y fracasar en el Medio Oriente, clavó su mirada codiciosa en África.
África es un continente tan grande y rico como la Patria Grande, que originalmente fueron uno solo, hasta que un gran cataclismo los separó hace millones de años, pero siguen unidos por la historia después que los imperios europeos que hace más de 500 años invadieron al Abya-Yala, secuestraron a millones de africanos, los llevaron y vendieron como esclavos en América Latina y el Caribe.
Los esclavizaron y marcaron su piel con hierro al rojo vivo, pero no pudieron destruir sus ansias libertarias, que los llevó rebelarse muriendo miles de ellos en la batalla contra sus opresores, como José Leonardo Chirino en Venezuela contra el Imperio español y como los que en Haití lucharon contra el imperio francés en la primera revolución triunfante de esclavos negros de la historia.
Viendo que Perdían su dominio sobre la Patria Grande cuando casi conquistada la Primera Independencia, los imperios europeos volvieron su mirada codiciosa al continente africano, tan rico como ella en recursos naturales, lo colonizaron totalmente para enriquecerse, mientras los africanos vivían en medio de la miseria, pobreza, enfermedades, ignorancia y demás plagas sociales.
Los primeros colonizadores europeos llegaron como comerciantes, acompañados de misioneros cristianos para instalarse como comerciantes en los puertos de donde comenzaron a exportar hacia Europa grandes volúmenes de recursos naturales, extranjeros de los que el clérigo sudafricano y Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu dijo:
“Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: “Cierren los ojos y recen.”Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia.”
Y es que una vez consolidada esa penetración comercial, a partir de la Conferencia Berlín, (1884-1885) en medio de las guerras que entre ellos mismos libraban, los imperios europeos se repartieron como un pastel a África, para saquear sus ingentes recursos naturales, hasta que a mediados del siglo XX, por la influencia libertaria de la Revolución Cubana, sus pueblos se rebelaron.
Lucharon su independencia hasta que los últimos imperios europeos fueron derrotados en la década de los años 70 del siglo XX, situación que se revirtió con la intervención político-diplomática yanqui, que ayudó a Europa recuperar su dominio económico sobre los países liberados, mientras EEUU avanzaba con sus planes de adueñarse de las ingentes recursos naturales del continente.
Algunos de sus pueblos siguen rebelados contra el neocolonialismo impuesto por los europeos cuyas transnacionales siguen saqueando junto con las de EEUU, su petróleo, coltán, berilio, cobalto, cromo, manganeso y otros minerales y metales estratégicos, mientras los africanos siguen padeciendo las mismas plagas sociales y las guerras fratricidas tribales que les impusieron para desviar la atención de sus luchas sociales.
Esa es la causa verdadera de la hambruna que está matando a millones de hombres, ancianos, mujeres y en su inmensa mayoría a los niños de esos países, y no la sequía como afirma la ONU, ya que esta plaga no existiera si esos pueblos tuvieran acceso a la riqueza que le roban los neocolonialistas yanquis y europeos.
Para mantener ese genocidio es que EEUU interviene militarmente en Somalia, Nigeria y Sudán del Sur, país que creó para hacerse de su riqueza petrolera, lo mismo que al vecino Yemen en la península arábiga que desde el Estrecho de Bab el-Mandeb en el golfo de Aden domina el paso de los super-tanqueros que llevan el petróleo que a Europa y EEUU cuyo pueblo se rebeló contra el dictador que lo desgobernaba.
Si bien es cierto que entre los rebelados hay grupos que utilizan el terrorismo como arma de lucha, no es menos cierto que las guerras que lanzan EEUU y sus secuaces europeos contra esos pueblos como las que agrede a otros países del planeta, es también terrorismo que provoca a diario la muerte de miles de seres humanos, genocidio que los medios occidentales no denuncian.
¿Y es que si EEUU y sus cómplices europeos no hubiesen invadido esos países, sino hubiesen oprimido a sus pueblos, si no hubiesen saqueado como lo hacen, sus recursos naturales, si no les hubiesen arrojado a los abismos de hambre en los que hoy se mueren por millones, en su mayoría los niños, se hubiese desatado esa espiral de violencia, destrucción y muerte que hoy asola a sus pueblos?
Es la misma situación de caos que se vive en el Medio Oriente, en Asia Central y en otras regiones del planeta, donde la codicia y la ambición de EEUU y sus secuaces europeos, desataron guerras de conquista, para adueñarse también de sus recursos naturales, especialmente del petróleo que alimenta su maquinaria bélica, sus industrias y su parque automotor con los que contaminan al mundo.
Pero esos pueblos que secularmente han sido víctimas de ese genocidio, han despertado nuevamente del letargo en que volvieron a sumirlos, y como lo están haciendo los de la Patria Grande, “no se detendrán” -como dijo Fidel refiriéndose a la humanidad- “hasta conquistar la verdadera independencia, por la que han muerto más de una vez inútilmente”.

14/03/2017 - 09:06 am