“Iniciativa Suramericana”, engendro de un laboratorio de la Guerra Sucia del Imperio

Cuando EEUU constata que está fracasando en su intento por conquistar al mundo porque en su camino se interpone el gobierno de un país negado a convertirse en su vasallo, como lo hacen otros, que por temor o ambición se convierten en sus cómplices, recurre entonces a medidas extremas en un esfuerzo por “sacarse esa piedra del zapato” que le impide su avance y junto con sus lacayos le declara la guerra unas veces convencional, otras de Cuarta Generación, como la que ha desatado contra Venezuela.
Tan seguro está del éxito, que piensa que los fascistas de la oposición golpista criolla ya no tienen que seguir quemando vivos a seres humanos, ni usar niños como escudos humanos y demás atrocidades que comete en sus marchas “pacíficas” en el marco del Golpe de Estado continuado que adelantan desde hace más de 18 años, ya que el “Think Tank” que ha encargado del sucio “trabajo” le garantiza que en Venezuela todos estamos muertos o a punto de morir de hambre.
Quien lo asegura es el Instituto Brookings, organización dedicada bajo la fachada de un centro de investigación y análisis político, económico y social a desestabilizar gobiernos progresistas y revolucionarios, como pretende hacerlo con el de Venezuela a través del programa “Iniciativa Suramericana”, diabólico engendro de ese Laboratorio de Guerra Sucia del Imperio, dirigido a derrocar al Presidente Nicolás Maduro.
Se trata de Un falso proyecto humanitario que aprovechando el desabastecimiento, acaparamiento de alimentos, medicinas y demás productos generados por la guerra económica, política, social y monetaria declarada por EEUU a la Revolución Bolivariana, utiliza la mentira, su arma favorita en estos menesteres, para destruir el inédito y pacífico proyecto político e ideológico de Chávez.
Un macabro plan rigurosamente diseñado con toda la carga psicológica que provee la publicidad subliminal para engañar a quien escuche su “desesperado” llamado de auxilio a favor del pueblo venezolano y que para hacerlo más dramático se apoya en falacias tan ridículas y absurdas como las dichas por esos dos golpistas de oficio que son María “Mentira” Machado y Ramón Muchacho.
Muchacho, el alcalde de Chacao, donde está la Plaza Altamira, centro de operaciones de la conspiración fascista venezolana, desde donde, según informó CNN, el muy desacreditado canal televisivo yanqui, dijo que “la gente en Caracas caza palomas en las plazas y perros en la calle para no morir de hambre.
María Corina por su parte, declaró en un programa radial, que uno de los trabajadores de Pequiven, filial de PDVSA, empresa petrolera del Estado cuyo personal devenga muy atractivos salarios además de una serie de ventajas socioeconómicas alcanzadas a través del contrato colectivo, le confesó que “en casa, anoche comimos un gato asado” porque no teníamos más que comer”.
Los redactores de “Iniciativa Suramericana” profesionales especializados en psicología de masas, demuestran ser poco creativos al repetir las absurdas y ridículas mentiras de Muchacho y Machado pensando que quien lea su llamado de auxilio a favor del “hambriento“ pueblo venezolano, pueda tragarse semejante falacia, ya que nadie con dos dedos de frente pueda creer, como aseguran estos farsantes, que: “las familias venezolanas están sacrificando sus mascotas ( perros, gatos, loros, conejillos y otros animales) para poder alimentarse,” en un desesperado llamado de auxilio a un mundo que consideran tan ingenuo o estúpido para creer esa mentira, escriben: “Por favor ayúdennos, ya que nuestros esfuerzos están dirigidos a ayudar a esos en necesidad, contribuyan con su donativo , que en un 100% será distribuido entre el sufrido pueblo venezolano pues con esa finalidad en los últimos meses hemos recorrido las principales universidades del país en busca de voluntarios”, destaca el anuncio colocado en la Web por el BI.
A continuación destaca que “hemos reclutado un número estudiantes para ayudarnos en armar la infraestructura y planificación de los centros de refugiados”, supuestamente para alojar y alimentar a algunos miles de los millones de hambrientos venezolanos que estarían muriendo de hambre”.
Sus actividades del Brookings Institute en el país son desconocidas por el gobierno venezolano, que hace suponer que al no contar con la permisología correspondiente estaría cometiendo un acto ilegítimo e ilegal de injerencia en los asuntos internos de un Estado soberano que una vez al tanto de estas seguramente ordenará, junto con el inmediato cese de sus actividades la expulsión de sus agentes infiltrados en el paí
Y es que se trata una actividad de claro signo conspirativo, ya que el objetivo que estaría persiguiendo es que la ONU declare la existencia de una “Crisis Humanitaria” en Venezuela y envíe una misión de Cascos Azules como si todo el país estuviese inmerso en un caos social fuera del control de las autoridades, cuando lo cierto es que la violencia golpista se limita a unas pocas ciudades, todas bajo control del gobierno.
Y es que el problema de los directivos del Brookings Institute y de los expertos que diseñaron la “Iniciativa Suramericana”, es que parecen seres extraterrestres, habitantes de un planeta lejano, por lo que desconocen la realidad de la tierra y mucho menos la de Venezuela, cuyo pueblo, sus hombres y mujeres son hijos, herederos del legado libertario de Chávez y de Bolívar, “El Hombre de las Dificultades”.
Y así como El Eterno y Supremo Comandante y El Libertador se levantaron del suelo de la inminente derrota donde el enemigo creyó que habían caído, reanudaron el combate para vencerlo con toda la fuerza y el valor que se tiene cuando se lucha por la libertad y dignidad del pueblo, Maduro, de la mano de ese mismo pueblo, no se rinde y con la misma fuerza y el valor de sus guías y maestros contraataca y los vence.
Porque es mentira que el pueblo venezolano esté comiendo perros, gatos, o cualquier otro animal doméstico, a pesar de la brutal guerra económica que en el marco del Golpe de Estado continuado que durante 18 años ha desatado el Imperio y esa caterva de apátridas traidores de la oposición golpista atrincherados en la MUD, (mugre, asquerosidad, lodo) en su criminal maniobra dirigida a matarlo de hambre.
“Desengáñese comadre”, como dijo el poeta, les dice Maduro a esos miserables, quien ha diseñado y ejecutado una exitosa estrategia que esta haciéndolos retroceder en todos los frentes de batalla, porque lo que están muy lejos de lograr sus siniestros planes, ya que en la primera línea de fuego de la contraofensiva lanzada por el Presidente-Obrero para combatir sus criminales planes de la escasez inducida de alimentos, están los Comités Locales de Abastecimiento y Producción, los CLAP.
Es el arma de amor y paz hacia el pueblo que Maduro esgrime para enfrentar la guerra económica, arma de odio empuñada por el Imperio y sus vasallos criollos y extranjeros y sus campañas desestabilizadoras como la “Iniciativa Suramericana”, diabólico engendro de ese Laboratorio de la Guerra Sucia del Imperio que es el Brookings Institute con sede en Washington
Si pensaron que con la IS, el más reciente de los componentes de la Guerra Económica que han desencadenado contra la Patria de Bolívar y de Chávez iban a ofrecer la imagen de una Venezuela donde reina la hambruna, se equivocaron y se estrellaron contra las defensas de los CLAP que los derrotaron.
Son cerca de 40.000 batallones de CLAP conformados por más de 140.000 líderes de calle, la mayoría mujeres, que operan en el país distribuyendo mensualmente más de 142 mil toneladas de alimentos entre más de seis millones de hogares, y su cifra irá en aumento hasta abarcar toda la geografía nacional, como lo está haciendo la Gran Misión Vivienda Venezuela que ha dotado de más de 1.600.000 soluciones habitacionales a igual número de familias
Imagen diametralmente opuesta exhibe el Imperio cuyos agentes desestabilizadores criollos y también extranjeros como el Brookings Institute que hablan de hambruna y pobreza en Venezuela y no se mira en la desoladora imagen de su propio espejo donde se cuentan por millones los que padecen hambre y carecen de vivienda.
Son los millones de “homeless” o “sin techo”, unos, veteranos de guerra que sobrevivieron a las aventuras bélicas desatas por EEUU en Vietnam, Irak, Afganistán, Somalia, Libia y otras partes del mundo guerras de regresaron convertidos en piltrafas humanas víctimas del Estrés Post Traumático que los enloquece a veces y los lleva a matar a sus compañeros de armas, a sus familiares y terminan suicidándose.
Y los otros son los hombres y mujeres que al perder su trabajo y no poder pagar la cuota mensual de la vivienda que compraron a crédito, fueron arrojados a la calle por codiciosos y usureros banqueros que ejecutaron la hipoteca que pendía sobre ella y al igual que aquellos deambulan por plazas y calles hambrientos y con frío durmiendo bajo puentes y quien piadoso les da una moneda o le brinda algún alimento, es encarcelado porque la ley se lo prohíbe.
Esa canalla es la que busca derrocar al gobierno bolivariano por ser “un mal ejemplo” para los demás pueblos que sueñan con la Utopía de ese mundo posible que en la Patria de Bolívar está haciendo realidad Maduro, como heredero del legado libertario de Chávez, quien una vez aprobada la Asamblea Constituyente que ha convocado, asestará el golpe de gracia a la conjura contrarrevolucionaria y sus agentes como el Brooking Institute y su “Iniciativa Suramericana”, engendro de ese Think Tank del Imperio.

12/06/2017 - 05:36 am