A 22 años de su muerte pensamiento crítico de Ludovico Silva sigue vigente

Caracas, 03 Dic. AVN .- El 4 de diciembre de 1988 falleció el filósofo, poeta y escritor venezolano Luis José Silva Michelena, mejor conocido como Ludovico Silva. Considerado uno de los más importantes intelectuales del siglo XX venezolano y uno de los principales pensadores marxistas del país, Silva nació en Caracas el 16 de diciembre de 1937.

La educación secundaria la realizó en el colegio San Ignacio de Caracas. Tras terminar el bachillerato viajó a Europa donde estudió dos años de filosofía y letras en Madrid, un año de literatura francesa en La Sorbona y un año de filología románica en Alemania.

En Madrid, un grupo de estudiantes lo bautizó como Ludovico, apodo que sustituyó su nombre, siendo conocido desde entonces como Ludovico Silva. En 1969 egresó con mención summa cum laude de la Escuela de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

En la década de 1960 dirigió y produjo el programa radial La palabra libre. Entre 1964 y 1968 fue secretario general del Ateneo de Caracas, donde participó en la fundación de la revista Papeles, de la cual fue miembro del Comité de Redacción. También fue colaborador del periódico Clarín y de la revista Cal, dirigida por el escritor Guillermo Meneses, y fundó la revista Lamigal junto a Miguel Otero Silva.

Desde 1970 se desempeñó como profesor de la Escuela de Filosofía de la UCV, actividad que compartió con la creación poética y la reflexión filosófica. En su obra filosófica sostuvo que las ciencias eran la materia prima de la filosofía, aunque el terreno propio de la misma era la lógica.

Ludovico Silva creía que la filosofía no debía centrarse en preguntas sobre el ser, sino ocuparse de los entes. De esta manera declaró la inutilidad de toda pretensión por explicar el universo en su totalidad mediante sistemas filosóficos cerrados.

Como parte central de sus reflexiones se ubicaron los entes sociales, los cuales abordó con una orientación marxista que interpretaba lo que ocurría históricamente a los seres particulares.

Según Silva, en lugar de repetir o parafrasear a los grandes filósofos, de lo que se trata es de transformarlos, superarlos para adecuarlos a las nuevas realidades sociales.

Dentro de esta posición transformadora y superadora se dio a la tarea de redactar un diccionario del marxismo heterodoxo, tratando de mostrar la actualidad y vigencia de conceptos marxistas a través de la aplicación de tales categorías a la realidad latinoamericana; conceptos tales como dialéctica, materialismo dialéctico, alienación o ideología.

Para Silva, la dialéctica marxista no era más que un método para la presentación de los hechos históricos según su dinámica estructural. Respecto al materialismo dialéctico, rechazó la idea de concebirlo como un sistema filosófico.

Por otra parte, abogó por una estrecha unión entre la filosofía y la literatura, y por superar la falsa dicotomía según la cual el literato se dedica al ser concreto y particular, mientras que el filósofo se compromete con lo abstracto y lo general.

Entre sus ensayos destacan: La plusvalía Ideológica (Caracas, 1970), Sobre el socialismo y los intelectuales (Caracas, 1970), Teoría y práctica de la ideología (México, 1971), El estilo literario de Marx (México, 1971), Vicente Gerbasi y la modernidad poética (Universidad de Carabobo, 1974), Marx y la alienación (Caracas, 1974), De lo uno a lo otro (1976), Anti-manual para uso de marxistas, marxólogos y marxianos (Caracas, 1976) y Contracultura (Valencia, 1980).

Fuentes: www.venezuelatuya.com, www.aporrea.org.

03/12/2010 - 03:32 pm