Carnavales de El Callao, una tradición cada vez más viva

Ciudad Bolivar, 14 Feb. AVN.- Con una antigüedad que supera los 110 años, los Carnavales Tradicionales de El Callao, realizados en esta población minera en el sur del estado Bolívar, se han convertido en referencia nacional e internacional.

Este pequeño pueblo fue fundado en 1853 a orillas del río Yuruarí. Pronto los yacimientos de oro descubiertos allí atrajeron a miles de venezolanos y extranjeros, así como a numerosas empresas británicas que trajeron a trabajadores blancos y afrodescendientes de sus colonias, creando una mezcla cultural donde el criollo venezolano se combinó con anglosajones, francoparlantes, hindúes y trinitarios.

Actualmente, la actividad minera sigue realizándose a escala industrial por parte de compañías venezolanas, chinas y rusas, sustentando una importante actividad de orfebrería a cargo de decenas de artesanos locales.

Sin embargo, lo que más destaca de El Callao son su historia como el primer lugar del país donde se jugó fútbol (gracias a los ingleses) y sus magníficas celebraciones de Carnaval.

Una celebración única en el país

El Carnaval de El Callao se diferencia de las fiestas de otras partes del país por mostrar esta mezcla cultural y racial única, pues sus comparsas están integradas por personajes que representan la sociedad callaoense del siglo 19, como las madamas, mujeres negras (y de habla inglesa), vestidas con pesados trajes de muchos colores, grandes turbantes y gran cantidad de collares.

También se aprecian los diablos, adultos o niños vestidos de rojo, azul o amarillo cuyas cabezas se cubren con grandes máscaras llenas de cuernos, nacidos de mitos populares y supersticiones criollas.

La figura del peón se plasma en los negros mediopinto, quienes pintan su cuerpo con alquitrán o pintura negra y se ofrecen a "abrazar" a los transeúntes a menos que se les brinde bebida o dinero.

El calipso "a lo venezolano" es también el sello único de la fiesta, pues se trata de un ritmo cantado en mezcla de inglés y español, con mucha percusión a cargo de tambores de todos los tamaños, tanto de madera como los metálicos steelpan, elaborados con toneles de acero recortados por la mitad, herencia de las culturas africanas, antillana, española y anglosajona.

El grupo de calipso The Same People, patrimonio cultural del estado Bolívar, describe en su página web lo que considera la esencia de su Carnaval:

"El Carnaval de El Callao es participativo, las personas escogen su manera de disfrutarlo, que puede ser como observador y crítico del espectáculo, integrante de una de las comparsas; en forma directa, como miembro de la misma, e indirecta, sumándose a esa gran masa que disfruta del baile de calipso por las calles de la población".

El "Grito de Carnaval" es dado cada año a las 12:00 de la noche del 31 de diciembre, pero la fiesta comienza realmente el jueves anterior al Carnaval, cuando el grupo The Same People corona a su reina en la Plaza El Jobo.

A partir de allí comienzan seis días de celebración continua, en la que las comparsas con bailarinas, diablos y mediopinto desfilan por el pueblo junto a turistas y pobladores que los siguen bailando y cantando.

"Los callaoenses nos tomamos muy en serio la responsabilidad de mantener viva esta tradición y por eso cada niño, niña, adulto y adulto mayor pasa todo el año preparando las comparsas, disfraces y bailes que mostrarán en el Carnaval siguiente", señaló la alcaldesa, Ornella Scipio.

Ser madama es una tradición que debe continuar

Las madamas son quizás el icono más representativo de El Callao, el único lugar de Venezuela donde se pueden ver estos personajes.

La más famosa madama fue sin duda Lucía Isidora Agnes (1923-1986), conocida como "La Negra Isidora".

De padres antillanos, Isidora Agnes aprendió de niña canciones en inglés, calipsos en patuá y ritmos caribeños, que le sirvieron en su lucha por preservar y divulgar la cultura especial de El Callao en los años 40, junto al compositor Carlos Small, quien al igual que ella veía con preocupación el abandono de las tradiciones locales por las nuevas generaciones.

Hoy en día, varias mujeres siguen su lucha, como la matrona y madama Carmen Reyes, quien a los casi 80 años de edad enseña a los más jovenes lo referente al folklore callaoense, actuando año tras año como jurado calificador de los concursos de comparsas y disfraces individuales y respondiendo a todo el que quiera preguntar sobre el significado de cada traje, cada color y cada elemento utilizado en estos carnavales.

Declarada en 2008 como patrimonio cultural viviente de esta población, Carmen Reyes considera necesario que los entes educativos públicos y privados refuercen la enseñanza y práctica de las tradiciones de Carnaval, especialmente en esta localidad.

También invitó a la juventud a que participe de este esfuerzo. "Las niñas y adolescentes están llamadas a mantener viva la figura de las madamas, reflejando la forma en que sus bisabuelas y tatarabuelas se vistieron alguna vez y que es la raíz cultural de lo que es nuestro carnaval hoy en día", recalcó.

El papel de la madamas en la cultura local es significativo, pues todos los años se celebra la Misa de las Madamas, en la que decenas de niñas, mujeres y adultas mayores vestidas a esta usanza colman la Iglesia Anglicana de El Callao.

"Sin esta misa, la fiesta no estaría bendecida", aseguró José Kenning, orfebre nativo de El Callao.

Carlos London, presidente de la Fundación de Ferias y Carnavales Isidora Agnes, anunció que en su edición 2012, la celebración llevará el nombre de Reafirmación de Nuestra Afrodescendencia, en honor al Maestro Kenton St Bernard y a la madama Lulú Basanta, "dos baluartes y patrimonios culturales del municipio sin los cuales no existiría esta hermosa tradición".

La fiesta crece y crece

En 2004 visitaron El Callao unos 15 mil turistas, mientras que en 2011 lo hicieron más de 65 mil personas.

"Este año se espera la visita de 80 mil turistas venezolanos y extranjeros, lo que demuestra el gran interés que ha despertado esta fiesta en todo el país en menos de una década", señaló al respecto el gobernador de Bolívar, Francisco Rangel Gómez.

El mandatario señala que el éxito de los carnavales de El Callao es resultado de una política coherente de promoción del turismo como "industria sin chimeneas", que adelantan el Gobierno Nacional y el Ejecutivo de esta entidad.

Este esfuerzo elevó el turismo en Bolívar, de apenas 150 mil visitantes en 2004 a más de 980 mil en 2011, lo que indica un crecimiento del 800 por ciento en este lapso.

AVN 14/02/2012 18:14
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