Celac: Vía para potenciar el desarrollo y la integración

Caracas, 22 Dic. AVN.- La fundación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), se convirtió en 2011 en uno de los hechos más trascendentales, y que despierta mayores expectativas, para el continente.

El nuevo organismo, integrado por 33 naciones, comienza a formarse como un fuerte núcleo de poder que permite definir políticas de alcance regional y en el futuro trazar pautas mundiales con sus casi 600 millones de habitantes, más de 25 millones de kms2 donde están las reservas energéticas, acuiferas y forestales consideradas entre las primeras del mundo y una rica historia de cinco siglos de participación colectiva en las luchas por la independencia, la libertad y la plena soberanía.

En la reunión de presidentes y presidentas de los países de la Celac, desarrollada en Venezuela los días 2 y 3 de diciembre, varios temas se convirtieron en cuestiones centrales: blindar a las naciones de la actual financiera internacional, apostar a la cooperación y solidaridad para solucionar problemas como la pobreza y la desocupación, y defender el sistema democrático frente a intentos desestabilizadores.

Por ser la primera reunión del bloque, las definiciones concretas se centraron en la Declaración de Caracas, el Plan de Acción y los Comunicados donde se fijaron las posiciones colectivas respecto a temas cruciales que inciden en los miembros como es la soberanía argentina sobre las Malvinas, el levantamiento del bloqueo de EEUU a Cuba, la seguridad alimentaria, los derechos de los migrantes, la solidaridad con Haití, la emergencia centroamericana, la labor del Caricom, entre otros.

En esa Cumbre fundacional se acordó que de ahora en adelante la Celac es la única vocera, de toda la gran región, ante el mundo y sus instituciones internacionales y se reafirmó que las normas del derecho internacional público son prioritarias en la conducción y guía de las relaciones internacionales.

El diálogo, la concertación, el respeto a la diversidad ideológica y a la autodeterminación de los pueblos, la necesidad de aplicar políticas conjuntas para reducir las desigualdades sociales, la protección de los derechos humanos, y el rechazo a cualquier tipo de colonialismo u ocupación militar extranjera, fueron puntos resaltados por los mandatarios y mandatarias.

Un consenso definitorio lo constituyó el reconocimiento unánime del papel que deben desempeñar los proyectos subregionales de integración (Caricom, Sica, Unasur, Alba, Can, Mercosur) y la necesidad de que la Celac sirva de coordinador entre ellos a fin de extender y profundizar los vínculos integracionistas.

La decadencia de la OEA

Durante la reunión de presidentes y presidentas, estuvieron presentes las críticas a la Organización de Estados Americanos (OEA), como también los llamados a dejar atrás este organismo que, según lo pronunciado, se transformó en un apéndice de Estados Unidos.

Una de la voces críticas fue la del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que denunció al gobierno de Estados Unidos porque no sólo ejerce el veto al oponerse a que algunos organismos otorguen créditos y financiamiento a los pueblos antiimperialistas, sino que además se sienten los dueños de todos los organismos internacionales.

El primer ministro de Dominica, Roosevelt Skerrit, también expresó que la Celac "no puede ser similar a la OEA y a las Naciones Unidas (ONU)", porque las acciones del nuevo bloque "deben ser prácticas para que nuestro pueblo pueda ver el provecho real de la integración".

Antes de la Cumbre de Jefes y Jefas de Estado, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, explicó que el organismo tutelado por Washington "es un organismo mellado por lo viejo, por el desgaste de los años, muy lejos del espíritu de nuestros pueblos y de la integración de América Latina".

"La Celac nace con un espíritu nuevo; es un alma para la integración económica, política y social de los pueblos, lo cual es algo muy distinto a la OEA", afirmó el mandatario.

Por su parte, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, destacó la necesidad de crear un nuevo sistema interamericano, en referencia a la OEA, porque "sus sesgos y atavismos acumulados la vuelven ineficiente y poco confiable para los nuevos tiempos".

El futuro de la Celac

En plena crisis económica mundial, la Celac nace con desafíos concretos y con posturas que, hasta hace pocos años atrás, parecían lejanas.

Naciones como México, Colombia y Chile, con gobiernos que tienen o promueven los Tratados de Libre Comercio (TLC) con Washington, en la actualidad sienten los coletazos de la crisis y buscan, a través de la integración regional, calmar las presiones internas, en tanto que otros países como Brasil, Argentina, Venezuela, Cuba, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Uruguay y Perú, entre otros muchos, ven en el nuevo bloque regional la posibilidad de profundizar sus procesos políticos y sociales.

Con la primera Cumbre de la Celac, América Latina y el Caribe dieron un paso inédito que corresponde con la historia de la región: la necesidad de unidad para afrontar los problemas y permitir potenciar las capacidades del continente.

Leandro Albani AVN 21/12/2011 22:04
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