Crónica del suicidio político de los enemigos de la Revolución Bolivariana

Todos los años por diversas causas, cerca de un millón de personas en el mundo se quitan la vida como lo está haciendo la dirigencia fascista en Venezuela, que tras fracasar en su demencial afán de más de 18 años de destruir la Revolución Bolivariana, acelera su marcha hacia el suicidio político tratando de impedir que el 30 de julio, el pueblo, de la mano de la vida, la paz y la justicia abra las puertas a la Asamblea Nacional Constituyente.
En los estertores de su agonía, desde la MUD y el extranjero, apoyados por fascistas como ellos, lanzan sus últimos, zarpazos, fantasiosas maniobras de la miseria humana que corroe sus mentes plagadas de odio e ira, y como obedientes y sumisos vasallos del Imperio yanqui, su amo, recrudecen sus actos de violencia, destrucción y muerte tratando de impedir su aprobación.
No importa su costo en vidas, así sean las de los policías y guardias nacionales que enfrentan sus marchas asesinas, a las que le han puesto precio, o las de los jóvenes que usan como carne de cañón para que los maten y que a veces se matan al explotarles el mortero que disparan contra las fuerzas del orden, muertes que igualmente celebran, porque lo que buscan es que haya muertos.
El lunes, en busca de una buena recompensa, invitaron a un grupo de periodistas a presenciar el macabro show mediático que habían organizado, una emboscada mortal tendida cerca de su feudo, la Plaza Altamira de Caracas por esos salvajes que colocaron un explosivo que hicieron estallar al paso de una caravana de motos de la GNB.
Y mientras los militares alcanzados por la explosión se retorcían de dolor entre las llamas, fotógrafos y camarógrafos accionaban sus cámaras, esa horda de psicópatas asesinos en serie lo celebraban, evidenciando que el gobierno Bolivariano enfrenta bestias y no seres humanos.
Los 7 GNB fueron víctimas de un acto de terrorismo organizado desde la MUD por esos terroristas a los que EEUU les paga como lo hace a los grupos de terroristas como ellos que a diario perpetran esos crímenes de lesa humanidad en Libia, Siria, Iraq, Afganistán, Pakistán y otros países convertidos en infiernos por las guerras de conquista que el amo de esos desalmados desató en los últimos 15 años.
Los 7 militares se suman a las 107 víctimas, 8 de ellas quemadas vivas, otras linchadas, muertas a balazos, degolladas por “guayas” colocadas en las vías cuando trataban de evadir alguna de las miles de barricadas colocadas en los exclusivos centros urbanos de Caracas y otras ciudades, sus únicos feudos, donde está focalizada la violencia fascista, cuya superficie no supera el 1% del territorio nacional.
Con su marchas, cada día más escuálidas como ellos trancan calles, autopistas y avenidas impidiendo el tránsito automotor y el de personas que van a su trabajo, de compras o en busca de una medicina para un familiar enfermo; saquean y queman almacenes de Mercal, robando cientos de toneladas de alimentos que iban a ser distribuidos entre el pueblo.
Todavía insatisfechos, incendian un hospital materno-infantil y una casa-cuna con decenas de bebés y sus madres en su interior y en un cobarde ataque bombardearon desde un helicóptero lanzaron granadas a las sedes del TSJ poniendo en grave peligro las vidas de los funcionarios y de periodistas que allí eran agasajados en su día y las de decenas de niños de un pre-escolar cercano.
Ese es el fatal saldo que dejaron los 105 días de violencia desatada en la última fase del fracasado golpe de Estado continuado que adelanta esa canalla desde hace más de 18 años y que ahora, en los estertores de su agonía pretende con nuevos actos violentos y un ilegal e ilegítimo “Plebiscito” impedir que el pueblo elija la Asamblea Nacional Constituyente.
No son solo ellos quienes pretenden impedirlo, ya que el Imperio, consciente de su comprobada incapacidad para destruir la Revolución Bolivariana, misión que les encomendó hace más de 18 años y fracasó estruendosamente, sabiendo que es la última oportunidad que tiene para que esta se cumpla, ha empleado a un grupo de agentes propios y vasallos extranjeros a atacar a una Constituyente que pondrá fin a sus perversos planes de destruirla.
Uno de ellos es Marco Rubio, esquizofrénico compulsivo miembro del grupo de la “gusanera mayamera” infiltrada en el Congreso yanqui, con un largo historial de fracasos, en sus intentos por destruir las revoluciones de Fidel y de Chávez, promoviendo aberraciones jurídicas convertidas en leyes y decretos como el de Obama, que acusa a Venezuela de ser “una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de EEUU y de su política exterior”.
Uno de sus fracasos, que evidencia su nula condición moral y ética, fue el cínico chantaje económico que intentó el 27 de marzo a Rep. Dominicana, Haití y El Salvador amenazando a los gobernantes de suspender la ayuda que les suministra EEUU esos países si no apoyaban la acción injerencista que desde la OEA adelantaba Washington y sus Estados vasallos contra Venezuela.
Ignoraba el “gusano” que esos mandatarios, como sus pueblos, aunque pobres en riquezas materiales, son inmensamente ricos en dignidad, por lo que no se doblegan ante ningún imperio por muy poderoso que sea, y además de resistir saben luchar y vencer como lo hicieron el siglo pasado salvadoreños y dominicanos contra el imperio yanqui y haitianos hace 2 siglos contra el francés
Y volvió a fracasar el “gusano” esta vez el 3 de mayo al montar junto con el conspirador de oficio Leopoldo López, un show mediático organizado desde Miami, con las perversas intenciones de promover acciones de violencia callejera, confirmando lo que había asegurado “El ciudadano”, quien había anunciado minutos antes como “primicia” o “tubazo”, que “Leopoldo López había sido ingresado al Hospital Militar de Caracas “Sin Signos Vitales”.
Participó en el show un selecto grupo de “actores y actrices” que desde el escenario dieron muestras de gran talento artístico, entre ellos la estrella del show, Lilian Tíntori, esposa del “difunto”, que de acuerdo con el guión establecido, vestida de riguroso luto se presentó en el hospital para “reclamar” el cadáver, que “no estaba muerto ni andaba de parranda, sino exhibiendo sus musculosos bíceps, y dando fe de vida, como lo mostró Diosdado Cabello con la foto que esa misma noche divulgó por Televisión al país y al mundo
Y como masoquista que siente placer con dolor, ya que no se cansa de chocar siempre contra la misma piedra, cegado por el odio que afecta a todos los “gusanos”, decidió, como fanático terrorista que es, estrellarse con el cinturón de odio atado su cerebro contra la monolítica roca de la Revolución Bolivariana, a la que no le hace ningún daño los alardes de un soberbio y prepotente “gusano”
“El gobierno de Venezuela recibirá severas sanciones si realiza la Constituyente”, fue una de las ridículas y absurdas demandas de una larga lista que insolente, presentó el lunes al democrático y legítimo gobierno bolivariano del Presidente-Obrero Nicolás Maduro.
Y es que vive en el pasado, en una época cuando EEUU era el dueño y señor de América Latina y el Caribe, el feudo que gobernó en el siglo pasado, sojuzgando a sus pueblos y saqueando sus ingentes recursos naturales, hasta que llegó Fidel para liberar a Cuba la patria de Martí, Daniel en Nicaragua para liberar a la patria de Sandino y Chávez en Venezuela para liberar a la Patria de Bolívar, incendio libertario que se propagó por todo el Abya-Yala.
Pero volvieron los Judas traidores que pretenden destruir una vez más el sueño integrador de Bolívar hecho realidad por impulso e inspiración de Chávez y demás gobernantes progresistas y revolucionarios que cambiaron el mapa político, económico y social de América Latina y el Caribe, creando el Alba, Petrocaribe, Unasur y la Celac de la que marginaron a EEUU, su peor enemigo.
De allí que el Imperio se dedicó en los últimos años a recuperar su antiguo feudo, promoviendo con gobernantes de Estados vasallos de la región, golpes de Estado parlamentarios, como lo hizo en Paraguay, Honduras y Brasil y con campañas de descrédito y mentiras acusó al gobierno de Cristina de corrupción y otras falacias, lo que hizo que el candidato peronista perdiera las elecciones que ganó el títere imperial que es Mauricio Macri.
Pero así derroque a otros gobiernos progresistas y revolucionarios, su perversa obra no estará concluida hasta alcanzar a Venezuela ya que su objetivo final es destruir el inédito y pacífico proyecto político e ideológico, magna obra de Chávez, continuada por Maduro, de allí que como parte del mismo, el “gusano” Rubio se haya dedicado a conspirar contra la patria de Bolívar.
Pero le salió al paso, como ya lo hizo en la OEA, Delcy Rodríguez, la Canciller de la Dignidad, como quedó designada por la historia y que ahora, desde su posición como aspirante a constituyente, para recordarle, que a Venezuela se le respeta, que nadie se atreva a amenazar a la Patria de Bolívar y de Chávez y mucho menos un “gusano” como él, que sirve a los bastardos intereses del Imperio.
“Vaya preparando las sanciones porque el 30 de Julio hay Constituyente” le respondió, indignada ante las pretensiones de gendarme y juez con que pretende intimidar al gobierno bolivariano ese agente imperial que se niega a asimilar la realidad, de que los tiempos han cambiado y que la Patria de Bolívar y otros pueblos hermanos del Abya-Yala dejaron de ser súbditos del Imperio.
Pero, la conspiración contra la Revolución Bolivariana no solo tiene sus tentáculos en el interior de Venezuela y en EEUU, sino también en un país vecino, en Colombia, la Nueva Granada que el 7 de agosto de 1819 liberó Bolívar dos años antes de liberar a su propia patria, en un gesta heroica por la que el Ejército venezolano “Forjador de Libertades” debió pagar en vidas un muy alto precio.
Y como hace 2 siglos en Colombia lo hizo Santander, hoy, desde allí y desde el exterior, Juan Manuel Santos, su presidente se ha identificado una vez más como vasallo del Imperio dedicado a conspirar contra Venezuela, como se hizo evidente durante la reunión que sostuvo con Donald Trump en la Casa Blanca el pasado mes de mayo, y más ahora, cuando en otra actitud injerencista atenta contra la estabilidad política de su vecino.
“Maduro debe desmontar la Constituyente para que haya negociación en Venezuela”, dijo esta semana, coincidiendo con lo afirmado por el “gusano” Rubio, porque como él teme que se haga realidad la Constituyente.
¿Por qué en vez de decir ese disparate no dice que hay que volver a remontar el vuelo del diálogo, del que la golpista oposición venezolana se alejó negándose a volver a sentarse en la mesa de negociaciones, que es el clamor de los que aman la paz y odian la guerra que buscan quienes como él quiere para que EEUU intervenga militarmente y Venezuela vuelva a caer en sus garras?
Ese, el del diálogo, el que ese ser noble y humanista que es Francisco y los ex presidentes, Torrijos, de Panamá; Fernández, de República Dominicana y Rodríguez Zapatero, de España decidieron acompañar, es el único camino a transitar hacia la paz y no atentar contra la Constituyente cuya meta es la que persiguen los hombres y mujeres de buena voluntad en Venezuela.
Para darle vida a ese proyecto, es que millones de venezolanos y venezolanas votarán el 30 de Julio, y no habrá nada ni nadie que se lo impida, así sea el imperio más poderoso de la historia y su legión de serviles lacayos, porque irán de la mano de la paz y la justicia valores que durante más de 18 años han sido agredidos por la barbarie del Capitalismo, enemigo jurado del Socialismo.

13/07/2017 - 10:10 am