EEUU creó el impasse Guyana-Venezuela para destruir Petrocaribe

En opinión de muchos analistas, Petrocaribe, la Revolución Bolivariana de Venezuela, el Alba, Unasur y la Celac son hoy blanco de una nueva y siniestra conjura de EEUU que busca destruir el inédito y pacífico proceso creado por Chávez y los mecanismo de integración que bajo su impulso rescataron a la Patria Grande, amplio y vital espacio geoestratégico que una fue el Patio trasero del Imperio.

La conspiración se oculta detrás del actual impasse diplomático surgido entre Caracas y Georgetown por los reclamos hechos por las partes, que se acusan de violar acuerdos que rigen el histórico diferendo limítrofe sobre El Esequibo vasto territorio arrebatado a Venezuela por el írrito e ilegal Laudo arbitral de 1899, situación que aprovechó EEUU para desatar la maquiavélica maniobra.

Con el conflicto que ha provocado, busca convertir a Guyana en el eslabón más débil de la cadena de los 17 países beneficiados por Petrocaribe, el humanitario y solidario mecanismo de cooperación e integración creado por Chávez y continuado por Maduro, que les suministra más de 100.000 barriles diarios de petróleo y más de 250 millones en los últimos diez años.

Una vez rotas relaciones diplomáticos entre Guyana y Venezuela, el próximo objetivo imperial es destruir Petrocaribe, que se desintegraría, según sus planes, una vez roto el frágil punto de la cadena que es Guyana, para lo cual, hace 5 meses puso en marcha la fase más macabra de la conjura aún más siniestra que la iniciada hace una semana.Ese engendro creado en los laboratorios de la Guerra Sucia imperial vio la luz en la I Cumbre de Seguridad Energética del Caribe, celebrada en la sede del Depto. de Estado en Washington el pasado 26 de enero, donde el vicepresidente Joe Biden, en presencia de un país europeo, otro norteamericano, 2 latinoamericanos y 2 entes financieros internacionales propusieron a los líderes caribeños dejar Petrocaribe.

Extrañaba a los dirigentes caribeños que asistían al evento que no habían sido invitados Cuba, Nicaragua y mucho menos Venezuela, pero sí, Colombia y México, lo mismo que España y Canadá naciones que están muy lejos del Caribe.

Sospecharon que “algo olía mal en Washington”, en el Departamento de Estado, donde se celebraba la Cumbre, despacho donde se han gestado, armado y financiado los golpes de Estado, magnicidios y demás crímenes que el Imperio ha ordenado a lo largo de décadas para derrocar gobiernos y asesinar lideres revolucionarios negados a convertirse en sus lacayos.

Y descubrieron las ocultas razones del encuentro cuando el vicepresidente Joseph Biden llamó aparte a varios de ellos para decirles que: “El gobierno de Venezuela iba a ser derrocado; que Petrocaribe iba a desaparecer; que era el momento de que dejaran sola a Venezuela.”

¿Fue mera coincidencia, o Biden posee el poder de adivinar el futuro, ya que el 12 de febrero, a solo 2 semanas de haber suministrado a los líderes caribeños esa información, fue abortada la asonada golpista encabezada por López, Machado y Ledezma en complicidad con un pequeño grupo de oficiales de la Fuerza Aérea Venezolana? Ese cuento no se lo traga nadie.

No fue esa la única expresión de su miseria humana, ya que simultáneamente inyectó otra dosis más de su cinismo, hipocresía y de conspirador de oficio, cuando en clara alusión a Venezuela y a Petrocaribe, dijo a los presentes en la cumbre que, “Sea en Ucrania o en el Caribe, ningún país debería usar los recursos naturales como herramienta de coacción contra otro país”,

No se dio cuenta de que sus palabrs se devolvían como bumerang contra EEUU, que utiliza como herramienta de coacción y conspiración el petróleo de esquisto que extrae mediante el criminal método del “fracking” para arruinar, mediante su venta a precios baratos, las economías de Rusia, Irán y Venezuela, acción que ha fracasado ante las acciones que han tomado los 3 países.

Biden no contó con la lealtad y honestidad de los líderes caribeños hacia Venezuela, la nación que a través de Petrocaribe rescató a sus países de las garras de las transnacionales y los intermediarios que les vendían a precios de usura el petróleo, situación que se revirtió con Petrocaribe que ha contribuido al desarrollo y progreso que hoy exhiben las hermanas naciones del Caribe.

Fue por ello que rechazaron la perversa idea, y 3 meses después durante la VII Cumbre Presidencial de las Américas que se celebró en abril pasado en Panamá, varios de ellos le informaron al Presidente Nicolás Maduro la macabra e indecente propuesta que les había hecho el vicepresidente yanqui.

La oferta imperial estaba reforzada con el supuesto compromiso de suministrarles, además de petróleo, tecnología dirigida a desarrollar el uso de energías alternas como la eólica y solar, con financiamiento del FMI y el Banco Mundial y otorgamiento créditos para su desarrollo económico y social entre otras facilidades.

Los dirigentes caribeños la vieron como un sueño demasiado hermoso para ser real, viniendo de un imperio que sumió en la más horrible pesadilla a la mayoría de sus pueblos al invadirlos con sus cañoneras repletas de marines, y que además de saquear sus recursos naturales les impuso sanguinarios dictadores que torturaron y asesinaros millones de sus hijos.

Saben, por amarga experiencia, que de aceptarla, la codicia y usura presente en los altos intereses, cortos plazos y otras condiciones que exige para otorgarlos el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, los llevaría a abismos de pobreza y otras plagas sociales similar al que ahora pretende sumirlo EEUU con su engañosa oferta, avalada por sus cómplices políticos y financieros

Y Maduro, como hijo político y heredero que es del legado de Chávez, creador de Petrocaribe, está dispuesto y así lo ha ratificado, a continuar suministrándoles petróleo bajo las mismas condiciones, a pesar de la sensible reducción de los ingresos que registra el país por la baja en el precio del energético, causado por la guerra económica desatada por EEUU con el arma del “fracking”.

Con el anuncio, el mandatario echó por tierra las falsas y agoreras premoniciones de Biden y las hechas por un directivo del Consejo de las Américas (AS/COA) y un Comunicado del Atlantic Council, entes organizadores de la Cumbre de Seguridad Energética que en su calidad de cómplices de la conjura aseguraron entre otras falacias que “Petrocaribe estaba acabado.”

“No es un secreto, dijo Eric Farnsworth, vicepresidente de AS/ a la agencia de noticias BBC Mundo, Eric Farnsworth, que hay una creciente preocupación en el Caribe sobre el status de Petrocaribe, y el deseo y la habilidad de Venezuela para financiarlo, mientras que Atlantic Council publicó un informe titulado: “Energía Incierta: La Apuesta del Caribe con Venezuela.”

El documento predice una tragedia humanitaria para la población caribeña, similar al masivo éxodo que hoy protagonizan centenares de miles de africanos que para escapar del hambre y la miseria que asolan a sus países, arriesgan sus vidas a bordo de frágiles embarcaciones para alcanzar las costas de Grecia, Italia y España, intento en el que han muerto miles, la mayoría niños y mujeres.

“Algunos países caribeños, -destaca en uno de sus párrafos el informe- tienen petróleo para unas semanas, y si dejan de recibir envíos a través de Petrocaribe, esto podría llevar a una crisis económica severa que podría desatar una crisis migratoria y otros tipos de desafíos reales cerca de nuestras costas.”

“El gobierno de Obama, -agrega el documento- debe adoptar rápidamente una serie de políticas transformadoras para evitar un crisis energéticas en el Caribe y América Central, dada la posibilidad de que se erosione rápidamente el apoyo financiero de Venezuela a las importaciones energéticas de la región.”

Para evitarlo, el informe recomienda que EEUU, asuma el papel de héroe que aparenta en situaciones como esa, como ocurrió tras el terremoto de Haití, donde en vez de médicos, medicinas, alimentos y frazadas, como hicieron Cuba y Venezuela, envió un buque de guerra, y poco se sabe del destino de los 3.600 millones de dólares donados por el mundo para la reconstrucción del país, entregados a una comisión dirigida por Bill Clinton y George W. Bush.

Lo que sí se sabe, es que Venezuela no está sola, que la acompañan los pueblos y gobiernos Latinoamericanos y Caribeños que hoy son libres y soberanos gracias al impulso e iniciativa de Chávez, quien de la mano de otros gobernantes progresistas y revolucionarios rescató los estandartes y el sueño integrador de Bolívar, Sucre, San Martín, O Higgins y demás próceres de la primera independencia de la Patria grande. .

Y así cómo derrotó con su apoyo el golpe de Estado continuado que el Imperio ha desatado a lo largo de 3 lustros contra la magna obra revolucionaria de Chávez , lo vencerá también en esta nueva fase de la guerra sucia que con apoyo de sus vasallos adelanta EEUU para destruir a Petrocaribe, a la Revolución Bolivariana y al resto de los procesos libertarios que han surgido en la Patria Grande.

Porque a Venezuela le acompaña la justicia, la moral y dignidad, valores de los que carece el Imperio más poderoso de la historia, hoy en decadencia y condenado a desaparecer como los que le precedieron, vencidos por los pueblos que una vez conquistaron o por los imperios que le sucedieron.

16/06/2015 - 11:55 am