Gitanos, una etnia milenaria a la que el mundo le interrumpe su marcha

Caracas, 01 Sep. AVN (Aurelio Gil Beroes).- Una reciente disposición del Gobierno francés de desmantelar cerca de 300 campamentos gitanos asentados en suelo galo y expulsar a sus moradores hacia Rumanía y Bulgaria ha puesto nuevamente sobre el tapete internacional la situación de esta controversial minoría étnica.

La acción generó la inmediata reacción de esos gobiernos, y en algunas capitales europeas se han escuchado voces acusando a Francia de racismo y de violar uno de los principios fundamentales de la Unión Europea, como es el de libre circulación de los ciudadanos de la comunidad.

Este miércoles 1 de septiembre, el ministro de Inmigración de Francia, Eric Besson, acudió a la Comisión Europea de Interior, Justicia y Asuntos Sociales, con sede en Bruselas, para explicar las razones del proceder de su Gobierno.

El día anterior, sin embargo, un tribunal de la población francesa de Lile suspendió la medida de expulsión de siete ciudadanos gitanos solicitada por la policía, alegando que la ocupación ilegal de una propiedad no suponía alteración del orden público tal como alegaba la solicitud policial.

Las asociaciones gitanas europeas han sido convocadas por el presidente de la Unión Romaní Española, Juan de Dios Ramírez Heredia, a pronunciarse institucionalmente sobre estos hechos.

Los gitanos son la mayor minoría étnica presente en la Unión Europea.

El origen

Se ha establecido que los gitanos son un pueblo oriundo del noreste de la India y que su pasado se remonta al siglo II antes de Cristo, en los llamados reinos medios de ese enorme país.

Se les llama tradicionalmente gitanos, pero también se les conoce como romaníes, zíngaros, bohemios o pueblo rom.

Tradicionalmente errante, este pueblo se ha dispersado por el mundo y se calcula que hoy 12 millones de ellos integran la etnia, aunque se estima que en un 80% se hayan ubicados en Europa.

Aparentemente la palabra gitano sea una derivación de “egiptano”, porque en Europa, en el siglo XV, se pensaba que los gitanos provenían de Egipto.

El idioma

La lengua que hablan los gitanos en el romaní, un idioma indoeuropeo relacionado con el antiguo sánscrito y con el cingalés, que todavía se habla en la República Democrática Socialista en Sri Lanka, país insular ubicado al sureste de la India.

Sin embargo, esta lengua, en los últimos mil años, producto del errante itinerario de los gitanos, ha sido enriquecida con restos del armenio, persa, eslavo, griego, así como estructuras del español y del alemán, entre muchos otros.

Su condición

Dispersos por el mundo, los gitanos son un pueblo que al igual que los kurdos, habitantes de la frontera entre Irak e Irán, y en un tiempo los judíos, carecen de un territorio propio y de instituciones políticas y sociales.

Al igual que otros pueblos sin patria territorial, a la nación gitana se les conoce también como Romanestán (a los kurdos se les llama Kurdistán).

La antigua condición de pueblos errantes y sin oficios estables les acarreó siempre persecuciones y discriminaciones.

Es poco conocido el hecho, pero durante la II Guerra Mundial, los nazis, en su delirio racista, junto a millones de judíos, exterminaron también a poco más de un millón de gitanos.

Y siglos antes, en la Europa medieval fueron perseguidos y exterminados por la Inquisición, que los tildaba de nigromantes y hechiceros.

Gitanos en el nuevo mundo

Los primeros gitanos que pusieron pie en el nuevo mundo vinieron en las carabelas de los conquistadores españoles y portugueses.

Perseguidos y discriminados, e impelidos por sus hábitos nómadas, miles de ellos cruzaron el Atlántico en busca de nuevas tierras y nuevos mundos que recorrer.

Aquellos asentamientos iniciales, con el correr de los siglos, se fueron completando con nuevos individuos, en modernas migraciones, siempre orientadas por el irrefrenable interés de conocer y vivir.

Hoy día, se encuentran comunidades gitanas, organizadas y reconocidas en varios de nuestros países, entre los que figuran Colombia, México, Chile, Estados Unidos y Brasil.

Al momento de escribir estas líneas, no habíamos encontrado datos sobre la existencia de una comunidad organizada de gitanos en Venezuela.

En Colombia integran la Comunidad Rom, y luchan por que se les incluya en la vida política y económica de ese país.

En un artículo del sitio Web Aulaintercultural, titulado “Ser gitano ya no es lo mismo”, el autor hace una reseña de la comunidad gitana en Colombia, con los testimonios de varios de sus integrantes, a través de los cuales nos acercamos al modo de vida que tratan de armonizar con sus costumbres.

Sandra Demetrio, una joven mujer, revela: “En realidad las gitanas no podemos tener novio. Sólo una familia gitana llegará a pedir la mano de una hija que le guste para su hijo. Si los padres están de acuerdo con eso, se realiza la ceremonia de compromiso y matrimonio”.

Lilio Cristo, un individuo de 76 años, hijo de gitanos rusos, señala: “Somos forasteros. Nos gusta conocer un sitio y otro porque el mundo es para conocerlo, pero cuando hay modo económico (dinero). Si no, se establece uno en un sitio por algún tiempo, y de acuerdo como estén las cosas se puede ir para otro”.

Dalila Gómez, graduada universitaria, que viste de seda, colores vivos y muchos aretes y collares, sintetiza la esencia de una cultura milenaria en la América de hoy: “Un gitano sale a trabajar hoy para comer hoy. No tenemos en la mente las riquezas. Por eso hoy se nos hace muy difícil vivir en estas sociedades donde el capital y la cuestión económica es lo que priman. Tratar de desarrollar nuestra cultura se hace muy difícil por eso”.

AVN 01/09/2010 13:28
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