En Irán también se puede decir ¡Hola!

Teherán, 30 Oct. AVN (Nathali Gómnez) .- Ahmad ojea su libro de frases en español, le divierte la expresión “hablar hasta por los codos”. Le parece natural que tanto venezolanos como argentinos la usen. Habla con pasión, se interesa por aprender cada giro del lenguaje o la concordancia de género y número. Piensa que a pesar de la distancia, el español tiende un puente entre Irán y América Latina.

Ahmad es un joven iraní elocuente y deseoso por practicar lo que sabe de español. Está en cuarto año de Literatura Persa e Idiomas Extranjeros en la Universidad Allame Tabatabaí en Teherán. No oculta su orgullo al decir que es el intérprete de la delegación argentina en la XVIII Feria Internacional de Prensa y Agencias de Noticias.

Algunos de sus amigos hicieron todo lo posible por desanimarlo cuando les comentó que estudiaría el idioma que se habla en casi toda América Latina: “perderás tu tiempo”, “no encontrarás campo de trabajo”, “no es una buena carrera”, fueron algunas de las frases que escuchó.

Confiesa que aunque escogió esta lengua por azar ahora está muy claro: “Gracias a la ampliación de las relaciones entre Irán y América Latina, el español se está convirtiendo en la segunda lengua educativa de Irán”, dice con convicción.

Se muestra satisfecho y piensa que si tuviera que volverlo hacer lo haría. “No estoy arrepentido”, afirma mientras mira y le sonríe a una amiga que también escogió estudiar el mismo idioma.

En su salón, cuenta, hay veinte alumnos. Sólo dos son chicos, el resto está compuesto por muchachas, que también han escogido la lengua.

Anualmente, en la universidad donde estudia se gradúan 40 estudiantes que decidieron aprender a decir: “Hola”. En Teherán hay además otras dos universidades que imparten el español.

La motivación de este muchacho, que nació en Teherán, es tan fuerte que a su corta edad tiene una editorial, junto con un amigo, llamada 39, que se encarga de editar textos en lengua española.

Los temas de 39, que vende sus libros con casi un 90% de descuento, son variados: textos literarios, métodos de estudio, diccionarios, libros de refranes, entre otros. Su método es sencillo, los copian directamente del impreso, en algunos casos; los bajan de Internet, en otros, los buscan en la biblioteca o les piden a los amigos que viajan que se los traigan.

Con el derecho de autor, explica, no hay problema, pues en Irán no existe penalización alguna por reproducir estos textos.

Ahmad, de 23 años, expresa que está más interesado en temas políticos y sociales y que sigue muy de cerca lo que ocurre en Irán, Venezuela y en el Oriente Próximo.

No todo queda en los libros, la lengua española vuela y busca expanderse en Irán. Ahmad habla sobre una radio FM llamada La voz exterior de la República Islámica, cuyo contenido es en nuestro idioma. Además, comenta que próximamente será inaugurado el canal Hispan TV.

Al finalizar su jornada de trabajo como traductor en la feria, mete sus libros de aprendizaje de español en un organizadísimo maletín negro, se despide con un “hasta mañana” acompañado de una inclinación de su cabeza y hace sentir que el español no queda tan lejos.

30/10/2010 - 02:37 am