Juan Lovera: El pintor que cimentó los primeros trazos de la independencia nacional

Caracas, 11 Jul. AVN.- Aquel jueves santo en que pueblo y fuerza armada enviaron al exilio a Vicente Emparan, antiguo gobernador de Caracas, se mantiene en la memoria plástica nacional gracias al lienzo El tumulto del 19 de abril de 1810 que, junto, con la obra El 5 de julio de 1811 dan forma al hito histórico de la Independencia venezolana cimentada por el pintor Juan Lovera en sus cuadros.

A 236 años de su natalicio, el pintor es considerado el primer pincel del periodo republicano y más allá de su obra creadora, sobresalen sus ojos como testigos de hechos que transformaron la historia venezolana. El Diccionario Biográfico de las Artes Visuales en Venezuela recuerda que en 1814 Lovera se anota en las filas patriotas para acompañar a Simón Bolívar hasta la región oriental del país, tras la caída del caudillo José Tomás Boves.

Trece años después, su mano plasmaría a un Bolívar natural y cercano a su pueblo durante la última visita que realizó a suelo caraqueño en 1827.

Sin embargo, los intereses iniciales del artista fueron temas religiosos influenciados por sus primeros estudios en los talleres del maestro del arte colonial en Venezuela, Juan Landaeta. El director de la Galería de Arte Nacional (GAN), Juan Calzadilla, explica que "después de la independencia hubo un cambio en la iconografía de la plástica, desaparece el retrato y el tema religioso y comienza un interés por retratar los acontecimientos más importantes del periodo republicano. En el país prevalecía un ambiente político militar que se expresa en las obras de Lovera".

"Él rompió con la tradición colonial del retratismo aristocrático para entrar en el tema histórico. Él creyó que la historia debe ser conservada para las generaciones posteriores. Su concepción del arte fue documental, casi fotográfico, por su forma de expresar los acontecimientos que él presenció", argumenta la investigadora de la GAN, Carmen Michelena.

Los trazos de Lovera son el primer referente conservado del género histórico en las artes plásticas venezolanas y sirvieron de guía para pintores que preservaron la técnica como Martín Tovar y Tovar y Arturo Michelena, hombres que mantienen vigente la lucha independentista con sus obras.

Si bien su técnica es subestimada por algunos críticos por ingenua o naif,  por carecer de academicismo, apeló a su mirada aguda para darle un valor agregado a su creación. No en vano, en la biografía realizada por Carlos Duarte, el investigador sentenció: "Lovera es un pintor y un artesano con talento, pero a causa de las circunstancias históricas que le tocó vivir no pudo desarrollar una habilidad académica. Esta falla, sin embargo, fue compensada por su gran intuición, percepción psicológica y sensibilidad", describe el texto publicado en 1985.

Esta visión categorizada por Duarte se ilustra en su necesidad pedagógica de complementar sus obras con detalles explicativos, como sucede en el pie inferior de su inmortal El 5 de julio de 1811, en el que ofrece una descripción de los personajes que conforman la escena plasmada. "Eso representa su empeño por narrar lo que él vivió en carne propia", destaca Michelena.

La obra descansa en el Palacio Municipal de Caracas desde enero de 1838, fecha en que el mismo Lovera entregó su creación como ofrenda al pueblo patriótico. Igual sucedió con, el también clásico, El tumulto del 19 de abril de 1810, pintado en 1835 y entregado de inmediato a la colección nacional de la institución local.

"Ambos cuadros son considerados pioneros en el movimiento histórico de la plástica nacional de finales del siglo XIX, caracterizados por la ausencia de profundidad pero con una fuerte intención naturalista, dirigida a presentar los hechos tal como ocurrieron", señala el también artista plástico Calzadilla.

Lovera inmortal

Después del fallecimiento del pintor, en 1841, su obra fue opacada por nuevas tendencias y autores; sin embargo, el recordado crítico de arte Alfredo Boulton desempolvó su obra y la regresó a la memoria de venezolanos, en 1960, cuando a partir de su iniciativa el Museo de Bellas Artes organizó la primera exposición de Lovera, con una muestra de 21 piezas representativas del pintor.

"Sus cuadros, más que simples relatos, más que meras interpretaciones plásticas de hechos históricos, tienen un mágico poder de alcances infinitos", cita el Diccionario Biográfico de las Artes visuales en Venezuela, a propósito de una crítica realizada por Boulton a Lovera.

Años más recientes, el Concejo Municipal de Caracas inauguró, en 1995, el Salón Juan Lovera para reconocer la obra artística de nuevos talentos nacionales, dedicados a la conservación del género histórico, con técnicas contemporáneas.

Asimismo, la GAN este año abrió la exposición Salón de Premiaciones Juan Lovera que reúne obras ganadoras de los premios artísticos más destacados del país.

El almácigo de su testimonio histórico se encuentra distribuido en colecciones ubicadas en la capital del país, como el Banco Central de Venezuela, Casa Natal del Libertador, Catedral de Caracas, Museo Bolivariano, Palacio Municipal, GAN y en la Sociedad Histórica de Filadelfia, Estados Unidos.

Juan Lovera, nacido en Caracas el 11 de julio de 1776 y llamado "El pintor de los próceres", será recordado por siempre por cimentar los primeros trazos de la Independencia venezolana a través de su arte.

Osjanny Montero AVN 11/07/2012 10:08
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