La "Bronka" es contra el neoliberalismo

 

Caracas, 11 Nov. AVN.- En 1995 grupos musicales alternativos, al margen de los sellos disqueros, realizaron la primera experiencia colectiva de producción fonográfica, La Bronka Petrolera, un casete con 16 temas musicales contestatarios contra el capitalismo, entre ellos "Perrarina", de la agrupación Allanamiento moral, que en clave de sarcasmo criticó la crisis alimentaria impuesta en Venezuela como consecuencia de recetas neoliberales.

Cuando apareció La Bronka Petrolera habían transcurrido seis años de El Caracazo (1989), sin embargo, el paquetazo neoliberal que motivó protestas y represión fue aplicado por el gobierno de Rafael Caldera (1994-1999) con la llamada Agenda Venezuela, que impuso el libre mercado y elevó el desempleo a 50%, estableció el costo del barril de petróleo a 14,71 dólares y suprimió la seguridad alimentaria en un país donde la pobreza crítica era de 51,5%.

"Gente que come Perrarina", fue el titular de un trabajo publicado por la revista Producto en diciembre de 1990, cuyo sumario señalaba que "El alimento para perros sube sus ventas en el cerro". Sobre este dato, la publicación entrevistó al dueño de un abasto en el barrio Los Erasos, en San Bernardino (Caracas) y a un ejecutivo de Protinal, empresa fabricante del alimento canino.

"Se ha dicho que la gente come Perrarina, y también se ha dicho que nuestras ventas han aumentado debido a esto", explicó el vicepresidente de Relaciones Institucionales de Protinal, Manuel Rivero, y aunque no aseguraba como cierta la ingesta de este alimento por personas, sostuvo que "cualquier humano puede comer Perrarina. No es nociva para la salud".

El alimento que entonces sumaba 40 años en el mercado, —fabricado con harina de carne, proteína y grasa crudas— y un precio de Bs 39,40, había aumentado su producción de 1.300 toneladas mensuales (1989) a 2.262 (1990), contaba con una campaña publicitaria de 15 millones de bolívares y superaba en ventas a las marcas Super Can y Purina.

"Los venezolanos de pocos recursos recurren al alimento para perros para llenar su mesa diaria", decía el trabajo periodístico, en el que se le preguntó directamente a Carlos Figueira, dueño del abasto donde las ventas del producto subieron en 50%: "Los clientes le están comprando Perrarina, ¿le consta que se la comen?", le preguntó el periodista, "Lo que sé es que no tienen perros", contestó el comerciante.

 

Sarcasmo y ladridos

Julio Moros, vocalista y fundador de Allanamiento moral, se dedicaba al trabajo político-cultural en las comunidades de Caracas al comienzo de la década de 1990. En entrevista con AVN, comentó cómo se inspiró para escribir "Perrarina", tema perteneciente al segundo repertorio musical de la agrupación.

"Fue a partir de una información que salió por prensa donde informaban que gran parte de la población venezolana, en los estratos más humildes, estaban alimentándose con Perrarina, debido a que no podían adquirir ningún producto de la cesta básica porque eran demasiado costosos", recuerda el autor, quien escribió el tema a sus 14 años de edad, en 1991.

"Leí el reportaje, fui a comunidades, hice el trabajo de investigación y búsqueda de esa situación real y sí estaba pasando, había ciertas comunidades que comían, sobre todo por Carapita, por Antímano, se alimentaban de Perrarina", explica Moros, quien actualmente es el vocalista del grupo Yakahudawana.

"Yo hice la canción a partir de un sarcasmo (...) la idea era hacer la denuncia de que a partir de los aumentos y la falta de empleo la gente comía Perrarina", explica sobre la letra de este tema, el más pedido por el público underground en Caracas y todo el país. "Nosotros la tocábamos en todos los conciertos", dice.

"Todos queremos comer Perrarina", decía el coro de este ska, que comenzaba con unos ladridos y cuyas estrofas denunciaban situaciones como que "con el acaparamiento, escasea el alimento" y responsabilizaban de la situación al poder económico "no puedes comer, no puedes vivir, sólo porque ellos lo quieren así".

Historia de un casete

Luego de 20 años desde la creación del compilado musical hecho con temas de 16 agrupaciones, entre ellas Los Callejeros, Jorge Pineda, su vocalista, comenta haber recuperado y transferido el casete a formato de disco compacto (CD), rescatando este patrimonio contracultural de punk, rock y ska.

Desde su puesto de venta de discos en Bellas Artes, Pineda explicó que La Bronka Petrolera "fue una proposición colectiva de la gente que nos movíamos en la ciudad, grupos de rock underground, que hacíamos nuestros propios conciertos con autogestión, gente con naturaleza libertaria, colectiva, social".

Comentó que la idea era realizar una producción musical contestataria, en la que se plasmara la crisis social que vivía el país. "La gente lo demandaba, porque le dimos promoción entre nosotros", y sobre el contenido explica que "era una especie de fotografía social", con temas musicales que denunciaban la inseguridad, el desempleo, la delincuencia y el daño a la ecología.

"Había mucha gente que vivía en pobreza extrema, recurrieron a comprar Perrarina porque no tenían ni como comprar un kilo de arroz", afirma Pineda, quien también recordó el sencillo "Sólo un hombre solo", de Los Callejeros, que denunciaba la indigencia "del hombre de la calle, que vive en las plazas, en el suelo".

Este fonograma, en formato de cinta, venía con un folleto que describía la breve historia de cada banda, sobre su nombre, hay varias interpretaciones, como la denuncia sobre la desigualdad que vivía Venezuela, un país con riqueza petrolera y la agresión contra Irak que hizo Estados Unidos por el petróleo.

Aunque en España se comercializó por 500 pesetas, en Venezuela se "viralizó" con copias "de casete a casete" que el público hacía con el permiso de los realizadores, Grabaciones Haximu (Venezuela) y El Lokal (España). "!Canjealo o préstalo!", decía la carátula.

La "Bronka" era en serio

Tanto Pineda como Moros, hablaron sobre la movida contracultural de Caracas. Allanamiento moral se presentaba en el ámbito universitario y liceos. "En aquella época uno se montaba en una tarima y era con la posibilidad de que te pudieran poner preso, incluso matarte", señala Moros, quien señala que "nunca tuvimos apoyo del Estado, tuvimos la persecución del Estado".

Pineda por su parte comenta que los grupos de esta producción provenían de sectores populares, como Los Callejeros, que incluso realizó giras musicales carcelarias. "Hacíamos conciertos en distintos sectores de Caracas, barrios, plazas, teatros, donde consiguiéramos un hueco hacíamos conciertos, sin ningún tipo de apoyo, todo de nuestro bolsillo". Hacían promoción pegando afiches por toda Caracas "y a correr porque nos agarra la policía".

Esta movida, recuerda Moros, "logró con pocos recursos, muchas ganas y motivación, romper los cercos de la mediática que había en aquel momento, trascendió de Caracas a lo nacional e internacional", y como lo resalta Pineda, "teníamos el talento y el ímpetu, nosotros movíamos gente, público".

En La Bronka Petrolera también participaron las agrupaciones Sin sospechas, Palmeras Kaníbales, Cebollas ardientes, Deskarriados, La banda de la Banana voladora, Tiempo zero, Onice, Dur-dur, Los Residuos, Los Callejeros, Época de recluta, Némesis, Risa, Total miseria y D.H.D. Dos décadas después "La Bronka" sigue.

11/11/2015 - 05:14 pm