El sabor de la dulcería criolla pervive en Palo Negro

Maracay, 14 Mar. AVN.- El afán por preservar el sabor de la dulcería criolla pervive en la población de Palo Negro, municipio Libertador del estado Aragua, donde cultores de la zona elaboran ricos manjares con materia prima 100% natural y empacados en envases artesanales.

El pan de horno y el carato, al igual que el majarete y los dulces a base de coco, tradicionales de la costa aragüeña, son los más emblemáticos de la dulcería criolla de Palo Negro, decretada desde hace 22 años como Patrimonio Cultural del municipio.

Eloína Salazar, dulcera de Palo Negro, explicó que el pan de honor ha permanecido de generación en generación en Libertador, municipio que es dulcero por tradición.

En 1910, se elaboraba ese dulce "en los hornos fabricados por los indígenas Caribes y Menegotos, que habitaron en las riberas del Lago Tacarigua, muy cerca del municipio, que abarca los estados Aragua y Carabobo", refirió.

Esta tradición atraía a dulceros de Santa Cruz de Aragua y de Turmero, que visitaban la población de Palo Negro para intercambiar experiencias con las familias que se dedicaban a este arte culinario y que ha permanecido en el tiempo.

Diversificación culinaria

Salazar explicó que esta gastronomía se ha diversificado con la creación de una línea propia de quesillos de zabila, frijol, cebolla, pimentón, ocumo y apio.

Esta creación está plasmada en dos recetarios, elaborados por las dulceras de la localidad y editado por el Ministerio de la Cultura. Estas ediciones impresas fueron galardonadas en la Feria Internacional del Libro en 2006.

La labor de las dulceras criollas de Palo Negro ha traspasado las fronteras de Aragua, mediante intercambios culturales en otros estados del país. Incluso, ha llegado hasta Colombia y Perú con el Programa Cultura Popular de los Pueblos.

"Un día hicimos una vendimia en el pueblo y la mayoría de la gente se inclinó por los dulces criollos. De allí nació la iniciativa de organizar la Feria Regional del Dulce, que se celebra el 15 de noviembre de cada año", agregó.

Salazar comentó que la organización de esta feria nació en 1990 por iniciativa de un grupo de personas nativas del pueblo, que veían con preocupación el desconocimiento que existe en la nueva generación sobre los dulces criollos.

Formación

Desde ese momento, en 1990, los hombres y mujeres de Palo Negro se han preparado en talleres de higiene y manipulación de alimentos, así como en la preparación de dulces a gran escala.

En este proceso, el Ministerio del Poder Popular de Ciencia, Tecnología e Innovación brinda capacitación a los artesanos de la dulcería, que están agrupados en un Red Socialista de Innovación Productiva, en la que han diseñado su propio software de los recetarios.

Esta red tendrá como sede el edificio de la Dulcería Criolla que se construye en el municipio Libertador, en el que funcionará la Escuela de Artes y Oficios y la Red Social de Innovación Productiva y Capacitación Permanente en Diferentes Especialidades.

Estiman culminar la obra este año, pues se trata de un proyecto aprobado por el presidente de la República, Hugo Chávez, en el Gabinete Móvil celebrado en 2005 en Maracay.

No obstante, el hecho de no contar con una sede propia no ha limitado la labor de estas mujeres que, con sus manos y sabiduría popular, preparan esos manjares para deleitar el paladar de propios y extraños que visitan el municipio atraídos por la dulcería criolla.

Crearon una Ruta Turística Artesanal que funciona en las casas de las artesanas y en las plazas del municipio, donde se pueden conseguir los dulces más emblemáticos de la zona y a precios accesibles.

Tradición que perdura

En paralelo a la distribución y venta del producto, la Organización Ferial de la Dulcería Criolla se trazó como meta el fortalecimiento del desarrollo endógeno sustentable, a través del proyecto escolar comunal.

Con este programa se dictan talleres de formación en escuelas, consejos comunales y organizaciones públicas y privadas para formar la generación de relevo y garantizar la permanencia en el tiempo de la tradición del dulce criollo.

La Unidad Educativa estado Guárico es uno de los planteles educativos incorporado al proyecto, al igual que la Unidad Educativa Privada Leonardo Da Vinci y la Escuela Cacique Charaima, donde los niños y niñas aprenden a elaborar los dulces.

Los consejos comunales de La Pica, Araguaney y Centro I en Palo Negro son algunas de las organizaciones del Poder Popular que han recibido esa transferencia de conocimientos y saberes populares por parte de la señora Eloína Salazar y sus compañeras de la organización.

Ingrid Calzadilla AVN 14/03/2012 16:00
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