Capitalistas ocultan pérdida de alimentos y se la cobran a los consumidores
HIPERMERCADO-MADRES

Caracas, 20 Ago. AVN.- En el mercado capitalista de alimentos cosechados, se admiten pérdidas de entre un 15 y un 50% de los volúmenes considerados.

Estas pérdidas, generalmente son ocasionadas por: cosechas recogidas en momentos inadecuados, exposición del producto a la lluvia, sequía o temperaturas extremas, y contaminación por microorganismos.

También por contaminación química, mal manejo de herramientas de traslado o exceso de calor en las operaciones de carga, empaquetado y transporte.

De acuerdo con la dinámica del mercado capitalista, tales pérdidas no son asimiladas por los productores y comerciantes capitalistas que manejan esos productos; lo que hacen , ciertamente , es cargarla al bolsillo de los consumidores. Eso explica el silencio cómplice de productores y “ traders” (comerciantes) en este tipo de acontecimientos.

Una cantidad importante de alimentos producidos en los países en desarrollo, cerca de un 25% se pierde después de la cosecha, agravando aún más el problema del hambre en el mundo.

Varias de estas revelaciones figuran en el informe de la Organización Mundial de los Alimentos (FAO siglas en inglés), titulado: Prevención de pérdidas de alimentos post cosecha: frutas, hortalizas, raíces y tubérculos, publicado en noviembre de 2009.

“Las pérdidas poscosecha ocurren en cualquier etapa del proceso de mercadeo, se pueden iniciar durante la cosecha, después durante el acopio y distribución y, finalmente, cuando el consumidor compra y utiliza el producto”, señala la publicación de la FAO en relación al manejo de productos frescos y pérdida poscosecha.

La organización mundial estima distintos niveles de pérdida, en las diferentes etapas por las cuales transcurren las cosechas de vegetales.

Así, para la cosecha se admite entre un 5 y un 8%; para el pre almacenamiento entre un 15 y un 20%; para el almacenamiento entre 5 y un 10%, y en transporte entre 10 y 12% .

Esto arroja un saldo total de pérdidas que oscila entre un 35 y 50% que, generalmente, es cargado a los consumidores.

La situación en Venezuela

En nuestro país, la prensa opositora ha desvirtuado la situación planteada con el hallazgo de un lote contenedores de comida que, por varias de las razones antes expuestas, fue declarada no apta para el consumo humano.

En este sentido, en la más reciente edición de la revista “Debate Socialista”, la periodista Rosa Tristán, en el trabajo titulado: “ Los alimentos de la Revolución son vida”, se propone desenmascarar las manipulaciones hechas en este sentido.

Refiere que entre 2008 y 2009 llegaron a puertos venezolanos aproximadamente 500 mil toneladas de alimentos.

“Su misión era impedir, a toda costa, el desabastecimiento, la especulación y en una sola palabra: el hambre", señala.

"Hoy día-refiere la periodista- cerca de 70 mil toneladas se encuentran en observación por organismos gubernamentales venezolanos. De asumir las 70 mil toneladas completas como pérdidas post cosecha (asociadas a los procesos de almacenamiento y transporte), estas sólo representarían un 14% del total importado".

"Si volvemos a ver con cuidado las cifras anteriores, nos daremos cuenta de que en los procesos de almacenaje y transporte pueden llegar a acumularse "normalmente" pérdidas de hasta un 22%. Sin embargo, hasta el día de hoy, de esas 70 mil toneladas en observación, solo 11% han sido consideradas como pérdidas, es decir, que no podrán ser reutilizadas”, precisa Tristán.

Y señala: “Primera conclusión: las pérdidas en el caso venezolano, están incluso por debajo del balance de pérdidas mundiales aceptadas por la FAO; Las pérdidas se cargan al consumidor".

Igualmente, la periodista cita un estudio argentino que calcula la incidencia de las pérdidas post-cosecha en los precios.

Las cifras son las siguientes: una pérdida del 5% acarrea un alza similar en los precios; una del 10% representa un alza del 11% sobre los precios; una del 15 se traduce en un 17% de incremento en los precios, y una pérdida del 20%, significa un aumento del 25% sobre el precio del producto al consumidor final.

Para esto, hay una segunda conclusión de Tristán: “En el caso venezolano, a pesar de las pérdidas, los precios regulados y subsidiados no fueron aumentados al consumidor. El objetivo era claro: proteger a la población venezolana del hambre”.

Y termina con una explicación sobre los motivos del gobierno para desplegar su batalla contra el hambre: "La Revolución avanzó a fin de romper la mafia intermediaria importadora. Asumió roles en los cuales no tenía experiencia, pero que valía la pena asumir, para vencer a aquellos que pretendían sobornar al pueblo con el hambre".

"Los medios de difusión nunca dirán que en el sistema capitalista existen pérdidas, que existe la ineficacia. La cacareada pericia de los privados, sólo se adquiere al ser lacayos de las grandes transnacionales de los alimentos.Chávez, PDVAL y Mercal merecen el reconocimiento del pueblo, que bajo el manto del Socialismo, sigue siendo protegido del hambre”, concluye Tristán.

AVN 20/08/2010 14:28
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