Caracas, 24 Jul. AVN (Hernán Mena Cifuentes).- La función final ofrecida por el uribismo el jueves en el circo de la OEA, culminó en fracaso, cuando el delincuente de cuello blanco que allí intentó interpretar el papel de domador de la Revolución Bolivariana fue devorado por propios demonios, al pretender, en un insulto a la inteligencia presentar como nuevas, viejas fotos y falsos sitios como prueba de la presencia de las FARC-EP y el ELN en Venezuela.
El descalabro fue total pese al apoyo financiero y logístico ofrecido por los dueños del circo, que desde Washington se frotaban las manos esperando aplaudir el triunfo del maestro del engaño y la mentira que es Uribe, gobernante del Estado fallido colombiano, co-autor de la confabulación diplomático-política con la que se intentó confundir al mundo presentando como el villano del cuento al inédito y pacifico proceso revolucionario que lidera el presidente Hugo Chávez Frías.
Se pensaba, faltando dos semanas para finalizar el mandato de Uribe, culpar a Venezuela del fracaso del ejército colombiano en su lucha contra la guerrilla, cínica mentira goebeliana esgrimida por un régimen que ha dejado durante ocho años, una estela de violencia, destrucción y muerte a lo largo y ancho de Colombia en vano intento por doblegar la voluntad de un pueblo que lucha por liberarse de las garras del Imperio y de la rancia oligarquía neogranadina que lo oprimen desde hace más de medio siglo.
La perorata desatada en la reunión por el embajador colombiano Luís Alfonso Hoyos, no estuvo sustentada por pruebas contundentes como había prometido, sino por supuestas coordenadas, fotos y videos de reuniones de subversivos obtenidas en campamentos guerrilleros supuestamente ubicados territorio colombiano, rechazadas todas como elemento probatorio serio por el embajador venezolano Roy Chaderton Matos, quien calificó la denuncia como “un show mediático.”
“Lo primero que tengo que decir, - señaló el diplomático- es que la montaña parió un ratoncito, ninguna evidencia, ninguna prueba, con coordenadas de las cuales ya tenemos alguna experiencia”. refería, a las denuncias hechas en 2005 por Colombia sobre la existencia de guerrilleros de las FARC-EP en la misma zona, lo cual se comprobó mediante uso de GPS, que eran falsas y que algunos de los sitios señalados estaban ubicados en territorio colombiano.
Otro testimonio que echa por tierra el montaje de Hoyos, es el pronunciamiento hecho hace pocas horas por el político, ensayista y revolucionario dominicano Narciso Isa Conde, quien aparece en una de las fotos que apoyan la denuncia, asegurando que fue tomada en suelo venezolano, cuando, como afirma el veterano combatiente que luchó contra la dictadura trujillista, que fue tomada hace 4 años en territorio colombiano y publicada por él, junto con otras más en la prensa de su país y el exterior.
“El régimen genocida de Álvaro Uribe Vélez, -destaca en su nota Isa Conde- instruyó a su embajador en la OEA para presentar un informe mentiroso contra Venezuela, en el que me acusa de integrarme a campamentos guerrilleros de las FARC en territorio venezolano y me acusa de ser parte de una “red de coordinación de guerrillas” al servicio de esa organización insurgente, con la cual he tenido relaciones políticas abiertas desde hace más de 40 años.”
“Las fotos presentadas como pruebas, –señala el revolucionario, es algo que en periodismo se llama “refrito” o “información trasnochada.”
“No tengo nada que ocultar. Sí debo decir, -agregó- que todo esto es una patraña del gobierno de Uribe y de su sucesor Juan Manuel Santos, quien desde el ministerio de las Fuerzas Armadas ya me hizo acusaciones similares, ambos instrumentos de guerra del Pentágono, patraña evidentemente dirigida a propiciar la agresión militar estadounidense contra el proceso liberador venezolano, a desestabilizar al gobierno de Chávez y a facilitar el plan gringo de conquista militar de la Amazonía.”
Y para ilustrar con más claridad aún el show montado en el circo de la OEA bajo la dirección de ese maestro del engaño y la mentira que es Uribe, está el artículo de Augusto Hernández, publicado en Últimas Noticias, que ridiculiza con humor e ironía la denuncia hecha con un doble propósito: destruir Revolución Bolivariana y a su líder, y justificar la incapacidad del ejército asesino colombiano y su mayor fracaso, que es no poder vencer a la guerrilla, pese al apoyo logístico y tecnologíco que le brindan los ocupantes yanquis.
“Estoy convencido, -señala el columnista- de que los guerrilleros de las FARC y del ELN manejan unos maquiavélicos aparatos o utilizan fórmulas secretas que les permiten hacerse totalmente invisibles mientras acampan, transitan e invaden espacios en el territorio colombiano. Sólo así se explica que las fuerzas del orden público en dicho país, que agrupan casi medio millón de efectivos, no logren localizar y terminar de aniquilar a los menguados 8 mil o 10 mil guerrilleros que logran sobrevivir a duras penas.”
“El asunto debe ser así, -agrega- pues no sólo evaden la vigilancia de los soldados y policías al servicio del gobierno de Álvaro Uribe, sino que despistan igualmente a los militares gringos, asesorados por contratistas civiles y agentes de inteligencia que emplean la última tecnología de punta para captar cualquier vaina sospechosa en el aire, el mar, la tierra o el subsuelo colombiano, donde no sólo buscan a los rebeldes en armas, sino exploran la posibilidad de encontrar petróleo, gas o minas de cualquier lavativa que valga la pena, para sacarles provecho a los satélites y aviones de reconocimiento fotográfico que sobrevuelan cada centímetro cuadrado de la hermana república.”
“Por desgracia, -señala a continuación- no detectan a los “faracos” ni a los “elenos” con equipos de visión nocturna dotados de rayos infrarrojos o ultravioletas, así como sensores de sonido que captan un flato a varios kilómetros o equipos electrónicos que localizan cualquier celular o computadora. Pero apenas cruzan la frontera venezolana ya conocen las coordenadas y saben cuántos son, cómo se llaman y que comieron en la cena.”
Además, cabe preguntarse: ¿Cómo se le ocurrió a Uribe, haber seleccionado a Hoyos, personaje sin ninguna autoridad moral como él, para asumir una misión de tanta relevancia para sus siniestros planes, en un momento tan crítico para su régimen en vías de extinción, el cual exhibe el más amplio prontuario delictivo de la historia latinoamericana y caribeña, como autor de crímenes que superan en horror y cantidad a los ejecutados por Pinochet, Trujillo, los Somoza, Batista, los Duvalier y otros tiranos.
Porque Luís Alfonso Hoyos esta muy lejos de ser un dechado de virtudes y honestidad moral, ya que está vinculado a hechos delictivos que lo señalan como autor “de manejos dudosos del erario publico”, habiendo sido inhabilitado de por vida la Sala Plena del Consejo de Estado, para ejercer cargos públicos, y que sólo la ilegal intervención en su mentor, Uribe, lo llevó a ser designado como embajador de su país ante la OEA.
Uribe parece ignorar además, que frente a la temeraria acusación hecha en la OEA contra Venezuela, existen en su contra evidencias que demuestran, cómo en su demencial afán por ver la paja en ojo ajeno, olvida la viga que incrustó en el ojo de su propia patria desatando un caos total, no sólo político, económico y social, sino también de valores éticos y morales, al perpetrar horribles crímenes de lesa humanidad contra su propio pueblo y sus vecinos.
Allí están como pruebas irrebatibles, el tráfico de drogas, los cientos de falsos positivos, los miles de campesinos e indígenas asesinados por los paramilitares, diabólicos engendros del régimen uribista, y ese enorme cementerio que es Colombia, sembrado de fosas comunes, como la de La Macarena, donde yacen 2.000 víctimas cuya existencia fue confirmada este miércoles por expertos internacionales, hecho silenciado por principal cómplice, la prensa mercenaria.
No son inventos, como el de Hoyos, quien no logró convencer a sus colegas, acostumbrados desde hace tiempo a escuchar las falacias dichas en oportunidades anteriores por sus predecesores en el cargo, cada vez que el gobierno de Uribe intenta evadir ante el mundo y los organismos internacionales su responsabilidad por los crímenes que ha cometido.
Uno de los mas vergonzosos ejemplos de esa delictiva práctica fue la incursión realizada el 1º de marzo de 2008 en territorio ecuatoriano, violando con ello la soberanía de un país hermano para asesinar al mítico guerrillero Raúl Reyes y a 20 de sus compañeros, a 3 estudiantes mexicanos y un ciudadano de Ecuador, y tener el cinismo de negarlo inicialmente, hasta que las pruebas demostraron lo contrario.
A lo anterior hay que sumar las constantes denuncias tan temerarias como falsas hechas durante los últimos años contra la Revolución Bolivariana y líder, el comandante Chávez, quien cansado de tanto ultraje y cinismo, congeló hace algunos meses las relaciones comerciales con Colombia y este martes, ante esa nueva mentira de que Venezuela permite complaciente la presencia de las FARC-EP y el ELN en su territorio, lo llevó a tomar la decisión de romper relaciones diplomáticas.
La posibilidad de un desenlace como ese había sido advertido por los ex presidentes colombianos, Ernesto Samper y Andrés Pastrana, y la mayoría de la dirigencia política opositora, quienes criticaron duramente la decisión de Uribe de hacer la denuncia, asegurando tener pruebras contundentes sobre la presunta presencia de las FARC-EP y el ELN en territorio venezolano.
“No es a través del escándalo y la denuncia que se puede tener una buena relación con los vecinos, manifestó Samper, quien recomendó preservar el proceso de diálogo iniciado hace algunos meses entre los mandatarios de Colombia y Venezuela.
Pastrana, por su parte, “calificó como dudoso y preocupante que el gobierno diga tener esa evidencia desde hace seis años y sólo la divulgue a dos semanas de concluir el mandato de Uribe y sin haber consultado el tema con la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores.”
“La decisión de Uribe de formular la denuncia contra el gobierno del mandatario venezolano, Hugo Chávez a través del ministerio de Defensa y nó de la Cancillería es inoportuna y militarista”, declaró Gloria Ramírez, presidenta de la Comisión de Paz del Senado colombiano.
“Las pruebas que el gobierno dice tener, son viejas y recicladas, lo que sólo demuestra la mala fe y el pésimo camino escogido para torpedear las relaciones con Venezuela, ya afectadas en los últimos ocho años de mandato”, denunció el dirigente opositor Carlos Lozano.
Las razonables apreciaciones hechas en su momento por los ex mandatarios y dirigentes opositores colombianos, contrastan notablemente con la irracional posición asumida por la golpista oposición venezolana y los medios mercenarios de nuestro país que en un acto de traición imperdonable, cerraron una vez más filas, como es su tradicional costumbre, con los siniestros planes de Washington, desde donde se ordenó al agónico régimen de Uribe, protagonizar su última funcion en el circo de la OEA.
Sin embargo, Chávez, ha asumido una posición correspondiente con la histórica hermandad que une a dos naciones hijas de un mismo padre, El Libertador Simón Bolívar, y dejando a un lado la miseria humana que corroe la mente de Uribe, ha abierto un paréntesis en la crísis, optando por esperar a que Juan Manuel Santos asuma la presidencia del país neogranadino para ver si se deslinda de la obscena agresividad del agónico régimen uribista y en base al respeto mutuo restablecer eventualmente las relaciones.
Sin embargo ese noble gesto ha sido traicionado una vez más por sus enemigos, al enterarse, según reveló este sábado por la carta que le envió desde el Norte, un amigo de confianza, que el show montado por Uribe en el circo de la OEA, es sólo la primera fase de un plan más siniestro y amplio que adelantan Washington y Bogotá, el cual contempla la invasión a Venezuela desde Colombia y su asesinato con el fin destruir definitivamente al proceso revolucionario y bolivariano que adelanta.
El mandatario hizo la sorprendente revelación en Caracas, durante la clausura de los actos conmemorativos del 227º aniversario del natalicio del Libertador, señalando además, que el remitente, quien ya le informó verazmente sobre acciones conspirativas desplegadas contra el proceso revolucionario en oportunidades anteriores, le advierte “de la parte de preparación de la comunidad internacional, con ayuda de Colombia, está en plena ejecución.”
El proyecto de invasión a Venezuela involucra, según la carta a Costa Rica, nación con la que EEUU suscribió un convenio para el despliegue en su territorio de 7.000 marines con apoyo de una flota de 45 buques de guerra, incluyendo a un portaaviones, con el pretexto de luchar contra el tráfico de drogas, lo mismo que a la Cuarta Flota de la US Navy desplegada nuevamente en el Caribe y, por supuesto, a las 7 bases militares yanquis en Colombia y al casi medio millón de efectivos militares del ejercito neogranadino.
Pero no se crea que Venezuela y Chávez están solos, ya que les acompañan esos sus hermanos de la Gran Patria Latinoamericana y caribeña, que siguiendo el ejemplo de la Revolución Bolivariana y de su líder, se liberaron del yugo del opresor yanqui y sus vasallos, y de la mano de sus gobernantes están dispuestos a defenderlos hasta con sus vidas si fuese necesario, porque saben muy bien que las conquistas han alcanzado les serán arrebatadas de llegar a triunfar los planes imperiales.
Eso lo saben el Imperio y sus cómplices, que no descartan el hecho de que Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua y demás pueblos miembros del ALBA, el mecanismo integrador que les permitió liberarse de la dependencia económica, política y social a que estaban sometidos por Washington y sus aliados, acudan en su ayuda en caso de que se atrevan a invadir a la Patria de Bolívar, que es la de todos ellos.
Los potenciales invasores consideran igualmente como parte de sus cálculos bélicos, algo a lo que más temen, como es la presencia de las FARC-EP y el ELN, en el propio corazón del territorio colombiano, unejército del pueblo al que no han podido vencer ni su ejército asesino ni los ocupantes yanquis y que atacarían a sus desde la retaguardia, comprometiendo el avance de sus hordas criminales ya que estarían en capacidad de tomar a Bogotá y otras ciudades con apoyo del resto del pueblo colombiano.
De allí que entre sus planes figura también la opción del magnicidio, que como recomendó el demente confesor espiritual de Bush Jr. y tele-pastor evangelista Pat Robertson, diciendo que matar a Chávez sería más económico y fácil que desatar una guerra que cuesta tiempo y billones de dólares, por lo que no descartan asesinarlo, como también lo aconsejaron Carlos Andrés Pérez y Orlando Urdaneta.
Para el Imperio, el magnicidio es cuestión de rutina. Lo hicieron con Sandino, en Nicaragua, con Peralte, en Haití, con Caamaño, República Dominicana, con Bishop, en Granada y con tantos otros héroes y mártires que como el líder de la Revolución Bolivariana se negaron a convertirse en sus vasallos.
Sólo cabe esperar que ello no suceda, y que, EEUU, temiendo que se haga realidad el llamado hecho por el Che, de “crear uno, dos, tres, muchos Vietnam en América Latina, desista de su criminal y hegemónico propósito, y dé marcha atrás a sus planes de invasión a Venezuela ordenando a Uribe su lacayo, cesar en esta etapa final de su agónico mandato, de seguir montando más ridículos espectáculos como el presentado esta semana en el circo de la OEA.
De ser así, sólo quedará como un mal recuerdo para el pueblo neogranadino y del resto de sus hermanos latinoamericanos y caribeños, la nefasta figura de Uribe y su régimen, una mafia de asesinos que durante 8 años asoló a la Patria de Nariño, matando de la forma mas cruel y horrible a miles de sus hijos y que entregó al Imperio, junto con 7 bases militares, la soberanía de Colombia antes de ser arrojados como todo Judas, al basurero de la historia.
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