Nobel de Economía Amartya Sen critica recetas de ajustes aplicadas en Europa

Caracas, 15 Oct. AVN.- El Premio Nobel de Economía 1998, Amartya Sen, criticó los planes de ajuste presupuestario aplicados en Europa como única medida para hacer frente a la grave crisis económica que viven desde hace varios años y que ha repercutido en la población.

Durante su participación en el 1er Congreso de Responsabilidad Social, realizado en Buenos Aires, Argentina, Sen señaló que la situación que actualmente enfrentan los europeos es consecuencia de políticas aplicadas con anterioridad.

“El euro fue una estupidez. Países como Grecia y Alemania no pueden tener el mismo tipo de cambio. Y en ese tipo de circunstancia es cuando se aplican recesiones brutales, con pérdidas de empleo, caídas de salarios y deterioro de los servicios públicos”, dijo el economista, citado por el diario argentino Página 12.

Añadió: “La política que se está aplicando es primitiva, tan primitiva que no comprende que la austeridad corta las posibilidades de crecimiento. Puede resultar interesante comparar esta situación con la salida de la Segunda Guerra Mundial, cuando en términos relativos al Producto Interno Bruto (PIB) los países europeos estaban más endeudados que ahora. El peor momento para pagar la deuda es cuando la economía se achica”, sentenció el Nobel.

Recordó que las políticas de ajuste actuales, en los países que más sufren la crisis, son propiciadas por el Banco Europeo, el Fondo Monetario Internacional (FMI), con apoyo decidido de Alemania.

Sen, quien estudió los determinantes de la pobreza en los países periféricos, criticó el sistema político estadounidense y valoró el dinamismo económico de América Latina en los últimos años.

Economía con rostro humano

Por su parte, Bernardo Kliksberg, presidente académico del congreso y miembro del panel del Comité Mundial de Seguridad Alimentaria, principal órgano asesor de Naciones Unidas en la lucha contra el hambre, resaltó: “Es posible una economía con rostro humano y esta hora es la definitiva para que seamos responsables por el otro”.

Kliksberg aportó cifras para entender la disparidad existente en el mundo, donde millones de personas padecen hambre, mientras otros poseen grandes riquezas o se gasta mayor dinero en armamento.

Precisó que según los últimos datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), “hay 842 millones de personas en el mundo con desnutrición crónica, en un planeta que puede producir alimentos para 12 mil millones de personas. 10 mil niños mueren por día por desnutrición. Cada 15 segundos se muere un niño por no tener acceso al agua potable. Con sólo 25 centavos de dólar se proporcionan los nutrientes básicos para evitar esta situación y, sin embargo, cada segundo se gastan por lo menos dos millones de dólares en armas. Esto es capitalismo salvaje, afán desmedido”.